Sin dejar de soñar: Miguel Solari

Por María Fernanda Sandoval

mfsandoval@kaleidoscopioart.com

Literalmente el escenario de Kaleidoscopio fue de “1 + 1”, mientras en el público todos hicimos un montón. La pasada noche del 3 de marzo Miguel Solari junto a Felipe Fournier llenaron la sala de Kaleidoscopio con esa mezcla particular que solo la buena música y el carisma de dos talentosos músicos puede generar.

Desde que la luz se volvió tenue y empezaron los primeros acordes, surgió un diálogo musical que empezó pasadas las 8:00 p.m. y que siguió con nosotros hasta el día siguiente. Sin lugar a dudas, no hay mejor lenguaje que ese, aquel que nos hace sentir a través de la mezcla de texturas, sonidos y estilos. Los responsables y protagonistas de esa noche especial e intima: Miguel y Felipe

Haciendo un recuento, la guitarra y la percusión fueron la amalgama perfecta unida a la voz de Miguel que nos llevó a todos los asistentes por un viaje de melodías de la Escafandra y algunas otras canciones ajenas.

La música conectó al público y cada letra se volvió protagonista. Conversamos con Miguel y con su simpatía nos reveló que la guitarra ha estado a su lado desde pequeño. Su inspiración musical es de 360 grados, pues no tiene una musa específica, sino cada día y la vida misma son los motores que lo impulsan a cantar y a crear.

“Quiero devolverle al mundo lo mucho que me ha dado, trato de que cada canción que canto tengo un valor, que le pueda servir a alguien”, nos compartió Miguel.

Los asistentes nos tomamos y escuchamos esa noche un “Vino Tinto”, la cual describo como inspiradora, pues nos contagiaron con su respeto por las notas, los acordes, y esa entrega musical hacia el público.

Para Miguel la música es cada minuto, cada segundo. Con parte de la canción Ariel no podía faltar un mensaje o una acción a seguir cada día, muy seguro nos afirmó: “Mientras uno esté vivo, nunca hay que dejar de soñar, el que deja de soñar murió. No se vale soñar a medias, la vida es muy corta.”

Así fue como cerró la noche, con amigos en el escenario y nuevos amigos en el público. Definitivamente, cuando se logra sintonía todos disfrutamos y el aplauso es solamente un muy pequeño agradecimiento.

Miguel nos ofreció una primicia de un viaje que apenas empieza. Le deseamos el mayor de los éxitos.

Para contacto:

Miguel Solari. escafandra@gmail.com

http://escafandra.bandcamp.com/

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