Diego Velázquez

Diego Velázquez nació en España y se caracterizó por su estilo barroco. Su infancia la pasó en Sevilla y desde pequeño nació con talento para la pintura. Su formación inició alrededor del año 1609. A los 19 años se casó con la hija de su maestro pintor Francisco Pacheco.
Velázquez empieza a descubir el relieve y la luz fuerte. Sus primeros encargos en pintura fueron de temas religiosos.  Luego junto a su maestro y suegro Pacheco se va a Madrid donde se gana el afecto del rey y se convierte en su pintor. Allí, se dedicó a realizar retratos del rey y la familia real, convirtiéndose  en el pintor de cámara, un puesto muy importante entre los pintores de la corte.
Sus pinturas mezclaban luminosidad y se caracterizaban por pinceladas rápidas. Con el paso del tiempo su estilo fue evolucionando y fue en Italia donde estudió la pintura antigua como la contemporánea. Alrededor de 1631 pintó una de sus grandes obras “La rendición de Breda” y tiempo después haciendo dominio de la luz pinta dos sus obras maestras: Las Meninas y las Hilanderas.
Diego muere en 1660 y es enterrado en la Iglesia de San Juan Bautista. En la actualidad es recordado como un pintor muy destacado. Actualmente, en el Museo del Prado en Madrid se encuentra una parte importante de sus cuadros que formaban la colección real.
A continuación, deléitense con tres de sus más destacadas obras.

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